En septiembre de 1998, Dios permitio que Bill Wiese experimentara la realidad del infierno. Wiese compratio sus experiencias en su exito de ventas sel New York Times, 23 minutos en el infierno, al descubrir un lugar donde el dolor, el fuego y la sed nunca cesan.
Es un lugar donde se esta perdiendo sin esperanza y sin intervencion humana para siempre.







