El Cielo y la Tierra interactúan continuamente en medio de nosotros, y constantemente somos influenciados por ambas realidades.
El enemigo quiere mantener a la gente cautiva e inútil para el Reino de Dios, pero el Señor quiere abrir los ojos de aquellos en oscuridad para que manifiesten la Luz del Reino de los Cielos y liberar así a los cautivos.
¡Jesús ya venció al enemigo! Ahora es tu turno de manifestar esa victoria en medio de la oscuridad.







